Nueva publicación en Mediterranean Marine Science: una mirada más profunda al mar a través de los biomarcadores del zooplancton.

17 de julio de 2026

 

¡Tenemos una buena noticia! Nuestra compañera e investigadora senior, Lidia Yebra, ha publicado un nuevo trabajo en la revista Mediterranean Marine Science. Este trabajo se ha desarrollado en colaboración con investigadores e investigadoras de seis instituciones europeas, entre ellos destacan el Hellenic Centre for Marine Research (HCMR) y el Centro Oceanográfico de Málaga (IEO-CSIC), ambos referentes europeos en investigación y evaluación del medio ambiente marino.

Portada de la publicación

Hablar del estado del mar suele llevarnos a pensar en aspectos y organismos macroscópicos, pero la realidad es que el océano empieza a cambiar mucho antes de que podamos verlo a simple vista. Y es ahí donde entra en juego el uso de herramientas más precisas para detectar señales tempranas sobre cambios en el medio marino.

El estudio parte de una idea sencilla pero fundamental: si queremos saber cómo está el mar, debemos fijarnos también en cómo están los organismos que viven en él y para eso se utilizan los biomarcadores. A través de ellos, es posible detectar cambios mucho antes de que sean visibles a simple vista. Esta nueva información permite complementar los métodos tradicionales. La nueva publicación, titulada Integrating zooplankton biomarkers within the European Marine Strategy Framework Directive (MSFD) assessment, avanza precisamente en esa dirección: propone integrar biomarcadores del zooplancton en la evaluación del estado ambiental del océano dentro de la Estrategia Marina Europea (MSFD), un paso que puede transformar la forma de vigilar y proteger nuestros mares y océanos.

El zooplancton es extremadamente sensible a cualquier alteración del entorno. Reacciona rápido a la contaminación, al calentamiento del agua, a la falta de oxígeno o a la acidificación. Sin embargo, durante décadas ha tenido un papel secundario en los programas de seguimiento. La Directiva Marco Europea de Estrategias Marinas ha empezado a cambiar esta tendencia, pero aún queda camino por recorrer. Biomarcadores enzimáticos como la actividad ETS (del inglés, Electron Transport System) o la actividad AARS (del inglés, Aminoacyl-tRNA Synthetases) permiten conocer la actividad metabólica y crecimiento del zooplancton; los isótopos estables y los ácidos grasos ayudan a reconstruir relaciones tróficas; y los marcadores de estrés oxidativo revelan cómo responden a presiones ambientales que todavía no se reflejan en el ecosistema. Esta capacidad de anticipación es clave para una gestión más eficaz.


Biomarcadores basados en zooplancton propuestos en el trabajo

Además, uno de los grandes desafíos para avanzar en esta línea es la calidad de los datos disponibles. Muchos registros históricos solamente incluyen abundancia o biomasa, y faltan series temporales de larga duración. De hecho, los grandes repositorios globales suelen almacenar datos muy generales, sin rasgos metabólicos ni tasas de crecimiento o alimentación. Durante el taller EuroMarine BIOZOO, especialistas de distintos países coincidieron en la necesidad de mejorar la resolución de los datos, estandarizar protocolos y asegurar que la información sea comparable entre laboratorios. También insistieron en la importancia de garantizar que los datos sean accesibles y reutilizables.

La publicación subraya además un reto creciente: la falta de taxónomos especializados. La identificación de especies es esencial para interpretar correctamente los biomarcadores, pero cada vez hay menos expertos formados en este campo. La inteligencia artificial está empezando a ayudar en la clasificación automática de organismos, pero aún es necesario reforzar la formación y la financiación para recuperar esta capacidad clave. Diversas iniciativas internacionales llevan años alertando de esta necesidad y trabajando para mantener viva esta especialización fundamental para la investigación marina.


Imagen incluida en la publicación que define (A): principales retos y limitaciones de los métodos actuales de seguimiento del zooplancton, y (B): posibles soluciones para abordar y mejorar el monitoreo del zooplancton (Protopapa et al. 2026).

La conclusión del trabajo enfatiza la necesidad de integrar estos biomarcadores en la monitorización del zooplancton mejorando nuestra capacidad para detectar cambios en el ecosistema y anticipar los impactos del cambio climático además de las presiones humanas en nuestros mares. Coincidiendo con el inicio del tercer ciclo de la Estrategias Marinas (2024–2030), esta propuesta llega en un momento decisivo y supone una oportunidad para fortalecer la vigilancia marina y conectar mejor la investigación con la gestión.

En resumen, el mar nos está avisando de los cambios que se están produciendo, aunque no los veamos. Gracias a herramientas como los biomarcadores y al trabajo coordinado de centros de referencia como IEOCSIC, estamos aprendiendo a detectarlos de forma temprana.

Este trabajo ha sido financiado parcialmente por el proyecto ESMARES3 (20243TE020) del Ministerio para la Transición Ecológica de España, y por el programa "Monitoring and recording the status of the marine sub-regions of Greece" (MIS 6017388), financiado con fondos nacionales griegos y de la Unión Europea en el marco del National Strategic Reference Framework (NSRF 2021–2027), bajo el Ministerio de Economía Nacional y Finanzas de Grecia. Asimismo, el taller BIOZOO fue financiado por EuroMarine.

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