Aplicamos el algoritmo BELA en el estudio del Mar Menor

30 de junio de 2026


 A raíz de la publicación del primer artículo científico empleando el algoritmo BELA de forma operacional, RNE ha realizado una entrevista a nuestro compañero Francisco José Gómez Jakobsen para el espacio “Españoles en la Mar”, en el que se pone de manifiesto la relevancia de este trabajo en cuanto a los resultados obtenidos y a la información generada, y en general del algoritmo BELA como una valiosa herramienta para la vigilancia del Mar Menor, la laguna hipersalina más grande de Europa (minutos 4:17-17:13):

https://www.rtve.es/play/audios/espanoles-en-la-mar/bela-algoritmo-vigilar-mar-menor/17136051/

Este trabajo titulado “Spatio-temporal analysis of high chlorophyll episodes in the Mar Menor lagoon from an ocean color perspective” ha sido publicado en abierto en la revista Regional Studies in Marine Science y supone un hito en la vigilancia y observación del Mar Menor (https://doi.org/10.1016/j.rsma.2026.105017).

El trabajo aplica de forma operacional el algoritmo BELA (BELich Algorithm), una herramienta diseñada para superar la complejidad óptica de la laguna del Mar Menor y medir con precisión su estado de salud, publicada en abierto en 2025 en la revista Remote Sensing Applications: Society and Environment con el título “Monitoring chlorophyll a concentration in the Mar Menor coastal lagoon using ocean color sensors” (https://doi.org/10.1016/j.rsase.2025.101531). 

Gracias al apoyo técnico del SCBI de la Universidad de Málaga, se ha logrado reconstruido una serie histórica de la concentración de la clorofila de 24 años (2000-2024), identificando cinco periodos de productividad primaria extraordinariamente elevada que no habían sido descritos hasta la fecha. Estos episodios suelen activarse a principios de verano y presentan una persistencia inédita, con duraciones de entre 138 y 348 días, lo que consolida un patrón de crisis recurrente antes no detectado. Además, se ha detectado que los episodios más persistentes muestran dos picos sucesivos de intensidad, lo que sugiere una respuesta compleja del sistema al aumento de la temperatura y al reciclaje de nutrientes. Los resultados obtenidos también revelan patrones espaciales fundamentales para la gestión pública, como el desplazamiento de las zonas de mayor productividad primaria desde el sur hacia el oeste y noroeste de la laguna en los últimos episodios.

La clave de este avance es el uso combinado de 6 satélites equipados con sensores de "Color del Océano", que ofrecen una vigilancia diaria y una sensibilidad muy superior para captar cambios rápidos en la calidad del agua. Estos sensores permiten no solo medir la abundancia de microalgas, sino también identificar la sucesión biológica del ecosistema: las crisis suelen comenzar dominadas por diatomeas y evolucionan hacia comunidades de flagelados a medida que aumenta la presencia de materia orgánica en el agua, y estos dos estados muestran una signatura espectral diferenciada. Esta capacidad de diagnóstico consolida a BELA y a los sensores del Color del Océano como un sistema efectivo de alerta temprana y análisis del ecosistema del Mar Menor.


El estudio, respaldado por los proyectos BELICH y NITROMAR (fondos NextGenerationEU), proporciona la evidencia científica necesaria para orientar la recuperación de la laguna y facilitar la toma de decisiones basadas en datos reales. El proyecto BELICH está financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación el Mar Menor (https://belich.ieo.csic.es/).


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